Roberta Metsola

Presidenta del Parlamento Europeo

Miembros del Parlamento Europeo

Señoras y Señores

La Unión Europea se constituyó como una comunidad de naciones soberanas que, a través de la cooperación, desean alcanzar la paz en el continente y garantizar la libre circulación de personas y mercancías para construir una Europa próspera. Ahora, algunos eurodiputados se esfuerzan por destruir la premisa clave de esta cooperación, es decir, el respeto a la soberanía de los Estados miembros de la comunidad, proponiendo la modificación de los tratados sobre el funcionamiento de la Unión Europea.

El borrador de las enmiendas a los tratados de la UE fue elaborado por cinco eurodiputados de Bélgica y Alemania (Guy Verhofstadt de la facción «Renovar Europa», el profesor Sven Simon de la facción del Partido Popular Europeo, Gabriele Bischoff -jefa adjunta de la facción Socialistas y Demócratas, Daniel Freund de la facción Verde y Helmut Scholz de la facción de Izquierda). Su aplicación abolirá la soberanía de los Estados-nación y creará un superestado europeo.

El proyecto prevé 267 modificaciones de los Tratados de la UE, que incluyen, entre otras cosas, la ampliación de las competencias de la UE en los ámbitos de la política climática, la energía, la seguridad, la economía o la política social. También supone la modificación de los procedimientos legislativos de la UE, el refuerzo del papel del Tribunal de Justicia de la UE y el cambio de las normas para dirigir la política exterior y de seguridad de la UE. El 25 de octubre de 2023, la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo aprobó el borrador preparado por los 5 eurodiputados y en el siguiente paso el Parlamento Europeo deliberará sobre él.

El más peligroso de los cambios propuestos es la abolición del principio de unanimidad en el proceso de toma de decisiones del Consejo de la Unión Europea sobre determinados ámbitos de funcionamiento de la UE. En la práctica, esto supondrá la abolición de la autonomía de los Estados-nación y les privará de voz en asuntos cruciales para su futuro. Como resultado, unos pocos de los países más ricos de Europa Occidental podrían obtener el pleno dominio de la UE, lo que les permitiría votar iniciativas desfavorables para la mayoría de los países más pequeños y pobres de la parte oriental y meridional de la UE.

Además, el proyecto propuesto es de naturaleza ideológica y está dominado por la retórica de la extrema izquierda. Intenta eliminar la distinción entre los dos sexos biológicos y sustituir los términos «mujer y hombre» por «género sociocultural», que se oculta bajo la palabra inglesa «gender». El intento de abolir la división biológica en dos sexos introducirá confusión en la legislación de la UE, prácticas discriminatorias y riesgos para la salud de las personas que sufren trastornos de identidad de género. También puede dar lugar al castigo de quienes defienden la definición del sexo biológico. Protestamos enérgicamente contra esto.

La transformación que proponen los radicales de izquierda es una abolición de facto de la Unión Europea, formada como una comunidad de naciones independientes que cooperan sobre la base de la unanimidad y el consenso. En su lugar habría unos Estados Unidos de Europa con los Estados de “Eurolandia” privados de su autonomía, cuyas políticas internas y externas serán controladas desde Bruselas, por personas cuyos intereses a menudo entran en conflicto con los de los Estados nacionales. Por eso les pedimos que rechacen las enmiendas propuestas a los Tratados de Funcionamiento de la UE. No habrá una Europa unida sin Estados-nación soberanos.

Los eurócratas quieren abolir los Estados-nación

Cinco radicales de izquierda han propuesto cambios en los Tratados de Funcionamiento de la Unión Europea que conducen a la «federalización» de la UE. Sin embargo, este eufemismo esconde en realidad la idea de establecer un superestado centralizado con mecanismos de democracia limitados burocráticamente. Según los cambios propuestos, nuestra patria y otros países europeos deberían renunciar a su soberanía y autonomía en favor de quienes detentan el poder en Bruselas.

Los cambios propuestos han sido aprobados por la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo. Ahora se presentarán a los eurodiputados que deliberarán sobre el futuro de la Unión Europea. Por ello, nos dirigimos a ellos con una petición, en la que les exigimos que defiendan la soberanía de los Estados de la UE y rechacen los proyectos de modificación de los Tratados.

Amenazas

¿Qué significa la propuesta de modificación de los Tratados?

  • Una grave reducción del principio de unanimidad (poder de veto) en el Consejo de la UE: unos pocos de los países más poblados podrán superar fácilmente el voto de muchas naciones más pequeñas de la UE,
  • Una enorme transferencia de poder de los estados-nación a Bruselas en temas como:
    • clima
    • energía
    • seguridad
    • economía
    • política social
    • política sanitaria
    • educación
    • defensa civil
  • refuerzo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE, que en el pasado ya ha fallado en contra de varios Estados de acuerdo con la ideología dominante o sin contar con una delegación del Tratado en un caso concreto),
  • cambios en las normas de conducta de la política exterior de la UE,
  • la «jerga» de género en lugar de los conceptos de «mujer» y «hombre».
  • la introducción del referéndum en la UE para aprobar cambios en los tratados pasando por encima de todos los gobiernos nacionales,
  • la conversión de la institución de la Comisión Europea en un «Ejecutivo Europeo» aún más poderoso.

Padrino comunista de la iniciativa

El preámbulo del proyecto hace referencia al Manifiesto de Ventotene, cuyo principal iniciador y autor fue el comunista Altiero Spinelli. Esta figura inspiró la renovación de la Unión Europea tras el Brexit, que supuso un shock para los partidarios de la Federación.

El Manifiesto contiene muchas reivindicaciones de la izquierda radical, que resultan familiares de la propaganda soviética, entre ellas culpar a la «ideología de la independencia nacional» de las dos guerras mundiales. Los autores del documento identificaron la búsqueda de «la abolición definitiva de la división de Europa en Estados-nación» como condición para el progreso. El autor del Manifiesto de Ventotene reconocía que tal federación, por ser contradictoria con la tradición nacional cristiana de Europa, sólo podría formarse sobre las ruinas del antiguo orden europeo basado en los estados-nación.

El manifiesto de Spinelli es el fundamento de la revolución socialista de posguerra, al defender que «la propiedad privada debe ser abolida, limitada, corregida«. A este comunista italiano le entusiasmaba la idea de la dictadura (que, en esencia, intentan instaurar hoy los eurofederalistas), ya que, como escribió, «la dictadura del partido revolucionario creará un nuevo Estado y, en torno a él, una nueva y verdadera democracia«. Pero la verdadera democracia nunca puede ser inaugurada por el poder centralizado, ni basarse en supuestos ideológicos marxistas y luchar contra la identidad nacional.

Altiero Spinelli – Partido Comunista Italiano, Movimiento Federalista Europeo

Defendamos la soberanía de nuestros países

No queremos que nuestra identidad nacional se disuelva en una utopía socialista europea planeada por un grupo de radicales de Bruselas.

Queremos una patria fuerte e independiente que coopere con las demás naciones de la Comunidad en régimen de asociación.

¿Está usted de acuerdo? ¡Firma la petición!